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Argentino con enfermedad incurable ofrece prestar su respirador artificial en crisis de coronavirus

Francisco Díaz Luzuriagal es hincha de River Plate y estuvo en Lima para la final de la Copa Libertadores. Ahora quiere ayudar a enfrentar la crisis del coronavirus en Argentina.
No se pudo cargar

En tiempos de coronavirus y cuarentena obligatoria surgen gestos e historias que conmueven. Movilizan. Concientizan. Uno de esos casos es el que tiene como protagonista a Francisco Díaz Luzuriaga, que desde su hogar les ofrece a los centros de salud el préstamo de un respirador artificial.

"Es un préstamo y no un regalo, porque a veces lo preciso", le explica este periodista deportivo, que el próximo 26 de mayo cumplirá 30 años. Esa es la manera que, considera, puede darle una mano a la sociedad argentina ante esta situación inédita.

"Es algo fundamental en esta crisis, que puede salvar muchas vidas y está en faltante", destaca.

Pero claro, no es cualquier respirador artificial. El que ofrece (modelo EOLE 3) es ni más ni menos que el que él transporta, a modo de resguardo, cada vez que viaja por la Argentina o por el mundo.

Este es el respirador artificial que presta Francisco: modelo EOLE 3

Francisco nació con una atrofia muscular espinal que recién le detectaron a los dos años. Desde entonces y hasta los seis utilizó respirador solo por las noches. Pero sus pulmones ya no se mueven por sus propios medios desde los seis, cuando las frecuentes neumonías obligaron a toda la familia a tomar esa drástica decisión.

Sin embargo, esta situación no le impidió estudiar. Primaria, secundaria y terciario. Se recibió de Bachiller Nacional con orientación en Ciencias Económicas en el colegio Champagnat y en 2010 de Técnico Superior en Periodismo Deportivo . A bordo de su silla de ruedas, iba y venía por la sala de redacción de DeporTEA con absoluta autonomía, más allá de la compañía de su enfermero de entonces.

Escribía, escribe, las notas con la paciencia que requiere apretar en el teclado virtual de la pantalla de su computadora cada una de las letras de cada una de las palabras elegidas con la flechita del mouse. Lejos de justificarse por su enfermedad, jamás dejó de entregar un trabajo práctico. De hecho, sus docentes siempre lo destacaron como uno de los mejores alumnos de su promoción.

Francisco junto a su madre, Liliana, y sus hermanas: las mellizas Guadalupe y Dolores, y Macarena

Fanático de River , luce en sus redes sociales las postales que eternizan ese amor. Se lo ve junto a Marcelo Gallardo y varios integrantes del plantel millonario. O incluso celebrando algún título acostado sobre el césped del Monumental. Su pasión traspasó las instalaciones del club de Núñez. Viajó a varias provincias de la Argentina. Y también a Brasil. Incluso, llegó hasta Japón en 2015, para acompañar a su equipo al Mundial de Clubes. Se dio el lujo de ver en vivo a su River contra el Barcelona de Lionel Messi . Y muestra con orgullo una foto junto a Andrés Iniesta.

Francisco con su gran amigo Julián, el enfermero con el que viajó a Perú, para la final de la Copa Libertadores 2019 

Se repite: nada es imposible para Francisco. Incluso, cuando el desafío es extremo para cualquier ser humano. En noviembre pasado decidió viajar a Perú a alentar al Millonario contra Flamengo, en la primera final a partido único de la historia de la Copa Libertadores. El resultado no lo acompañó, pero la experiencia no se la olvida más. “Fui con mi enfermero Julián, que es de Boca y mi mejor amigo, y su novia Giuliana. Fueron cuatro días. En camioneta. ¡Una locura! jajajaja”, recuerda en la charla con este diario, al tiempo que le confiesa su sueño: ver a River campeón del mundo y estar allí para sentirlo.

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